Dos escritos sobre la compresión de las trayectorias de Collatz. Ambos parten de la misma observación elemental: sobre los impares, la aplicación x↦(3x+1)/2 se convierte, mediante el cambio de variable y=x+1, en la multiplicación por 3/2. De ahí sale una representación que recorre una trayectoria conservando en torno al 15 % de sus términos, y de ahí sale también el límite de lo que esa representación puede dar: en los dos escritos se demuestra que la convergencia universal de la sucesión comprimida es equivalente a la conjetura de Collatz, y no un enunciado más débil del que aquella pudiera deducirse. El capítulo describe, pues, una reformulación del problema, no una vía hacia su solución.